26.03.06

Anécdotas madrileñas (I)

Publicado en General a las 17:14 por benji

Empiezo con esta historieta una serie de posts que espero que se alarguen durante mucho tiempo ya que trabajar en la capital y vagar en metros y cercanías por aquí siempre da para muchas anécdotas :).

La de hoy no tiene desperdicio, podíamos llamarla Pedigüeña con chasco.

Es sabido por todos que en los trenes de la capital y también en algunos metros, siempre hay vagabundos o mendigos que apelan a la caridad de la gente para recibir alguna limosna. Es sin embargo curioso ver a gente que con mucha picaresca intenta aprovecharse de los demás.

Este viernes pasado llegabamos vísperas y yo a la estación de Atocha en cercanías y vimos a una mujer con bastante mala pinta que cuando llegaba a Atocha, decía algo a la persona con la que venía y se apostaban estratégicamente para hacer “algo” que desconocía que era.

Me fijé en que pasaba: Se levantaron, y en vez de salir como estaba haciendo se apostaron en el medio del vagón. La gente salió y entro otra. Cuando acabó de pasar esto se cerraron las puertas y el tren quedo parado un momento en Atocha.

En ese momento la mujer comenzó a “declamar” en alto: Señores atiendame! tengo un problema! Me tenia que haber bajado en Atocha, pero se han cerrado las puertas y no puedo hacerlo! Tengo miedo de que venga el revisor y me eche del tren, me darían una ayuda por si viene el revisor?

Bueno, la excusa hacía aguas por todas partes: Por una parte, la red de cercanías madrileña se estructura en zonas, esto es que uno paga por ir a una zona, independientemente de a que estaciones de ella vaya. Es decir, es tan sencillo como seguir hacia Entrevias-Asamblea de Madrid, bajarse y coger el primer tren que pase hacia Atocha.

Por otro lado es bien sabido que el revisor pasa en contadas ocasiones (yo lo he visto en una sola ocasion, en el tiempo que llevo viajando en cercanias)…

El caso es que la cosa cai por su propio peso… lo mejor… cuando alguien que estaba cerca de la puerta aprieta el botón de “Abrir Puertas” y las puertas se abren… X&#39&#39&#39D

En ese momento la que pedía mira al hombre con cara de “si pudiese matarte aqui mismo…” y dice con voz baja “gracias gracias…”, “muchas gracias…”

XDDD Algo memorable para no olvidar… XD

1 Comentario »

  1. Francisco Perez de Guzman

    8 de Mayo de 2006 a las 16:01

    Pero la picaresca llega a mas, la gran mayoria de estos pedigüeños que solicitan una ayuda en los vagones del trén es para pagarse su dosis de droga, pues se bajan en una parada cercana al Salobral y van como zombis a por la papelina, y esto ocurre por que no hay vigilancia en los vagones de los trenes.

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