25.05.04
La boda de verdad
Con todo el follón de los últimos días, aún no había tenido tiempo de comentar nada sobre la boda de verdad (o bueno, real, como prefieran), cosa imperdonable para una maruja de pro como yo. No creo que se pueda decir nada que no se haya dicho ya, y tampoco quiero ponerme pesadita, pero me gustaría comentar un par de cosas.
En primer lugar, quería darle un pequeño tirón de orejas a todos los que protestan por protestar, como siempre. Estoy de acuerdo en que da un poco de palo que se gasten tanto dinero en algunas cosas, y quizá el que algunos protesten contra eso no sea extraño. Pero estar contra la boda, por estar, me parece de gente que se aburre, como siempre. Por otra parte, lo que aún no sabemos es si esto revertirá algún beneficio sobre Madrid, como potenciar el turismo después de lo mal que se ha pasado los últimos meses, o dar una buena imagen de cara a las próximas votaciones para ser sede de los Juegos Olímpicos del 2012.
Pero como yo tampoco quiero ser de las que protestan por todo, y aunque suene a tópico, diré que la novia estaba guapísima. Aunque no creo que le viniese mal recuperar los kilos que ha perdido desde que se anunció el compromiso. Me dio pena notarla tan triste, pero me imagino que con el trajín que lleva sería más que nada cansancio lo que tenía. El traje, precioso. Ya me lo podían prestar a mí para mi boda (sin la cola, que yo no soy ninguna princesa), aunque no sé si sería capaz de aguantar el peso que parecía tener. Del resto de invitados no rajo, que son muchos, aunque Magdalena de Suecia estaba guapísima y me gustó mucho Rania de Jordania. Pero claro, esa mujer me gusta siempre.
Por otra parte, ¿se les ha ocurrido pensar la cantidad de Letizias, así, con la grafía italiana, que van a poblar las aulas de preescolar dentro de 5 años? Y me imagino que no dirán las madres que siempre les gustó escrito así… Claro que, bien pensado, siempre es mejor pensar que te pusieron el nombre por una futura reina que no por una cantante de Operación Triunfo (por poner un ejemplo y sin ánimo de ofender a nadie, claro).
¿Cómo? ¿Que si vi la boda? Sí claro, aunque no fui capaz de levantarme a las 8 de la mañana sí que lo hice a las 10. Me cogí las gafas, un zumo y me senté enfrente de la tele hasta que se acabó. Por supuesto, ¿o creen que iba a pasar la verguenza de, cuando dentro de 40 años mis nietos me pregunten si vi la boda del rey, tener que decirles que no porque estaba durmiendo?
Actualización: ¡Ya tengo el ¡HOLA!! Ahora sí que voy a poder rajar agusto de los trajes de todos los invitados… ;o)





Damian
28 de Mayo de 2004 a las 12:16
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Visperas write:
Ya me lo podían prestar a mí para mi boda…..
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Ejem… boda a la vista? }:)
visperas
28 de Mayo de 2004 a las 15:37
a la vista pero con prismáticos todavía ;o)
pollopera
3 de Junio de 2004 a las 16:38
No es por contradecirte… (que también).
pero la boda la verdad es que fué un poco pastel.
Por cierto, si aún no has acabado "El código Da Vinci"
te aconsejo que no lo hagas y leas otra cosa.
Cada página que pasa es más parecida a la boda real
(lenta, aburrida y pasada por agua; papel mojado).
¿Pesimista=Realista?.
visperas
3 de Junio de 2004 a las 23:50
La boda sería todo lo pastelona que quieras, pero no deja de ser un acontecimiento histórico y yo quiero poder decir que lo vi :o)
En cuanto al Código de Vinci, no sé qué tipo de libros estarás acostumbrado a leer, pero es cualquier cosa menos lento, cada página es más emocionante que la anterior y de momento me está gustando muchísimo.
Ah, y si hay algo que está pasado es lo de decir que ser pesimista es ser realista ;o) Hazme caso, el optimismo te hace la vida mucho más feliz, y total, si son cuatro días, mejor no pasarlos amargado no?
un saludo