24.01.04
Dedicado a la SGAE…
Bueno, después de la partida de rol de ayer se ha cuadrado en mi cabeza una historieta que venía barrenando todo el dia y aunque tiene poco o nada que ver con la partida, si que ha ayudado.
Esto viene al hilo de las tropelías que viene cometiendo la SGAE en estos últimos tiempos y de las que se han hecho eco todos los médios de comunicación, sobre todo los digitales. Sí, eso que ustedes están pensando, esa manera obscena de pasarse por el arco del triunfo la presunción de inocencia que recoge nuestra carta magna. Que se tenga que pagar un dinero extra por un supuesto delito (que además sigue siendo delito aunque lo hayas pagado) que vas a cometer es lo más irreal que se ha visto nunca, máxime cuando se pretende imponer un canon sobre un medio de almacenamiento cuyo uso masivo dista bastante de ser el almacenamiento de contenido ilegal.
Es comprensible que los que ganan más de lo que deben, se resienten cuando comienzan a ganar menos, pero no se equivoquen, la segunda suele tener que ver con la primera y me voy a explicar con dos ejemplitos:
El primero de ellos se remonta a mi infancia (casi ya juventud) y les hablo del año 1987 aproximadamente cuando disfrutaba de mi primer ordenador, un spectrum 48k inves. Por aquella época ya existia lo que ahora se denomina pirateo, la gente se pasaba cintas de ordenador que copiábamos en cadenas musicales con doble pletina y que funcionaban a veces con mucho trabajo.
A veces la cosa era más inmoral, ya que no existía P2P y sí había mucha gente lucrandose a costa del trabajo de otros. Al que recuerde esta época recordará la distribuidora de juegos Erbe de la que provenían muchos de los juegos que se podían comprar.
Erbe tuvo una idea buena, ¿Por qué no bajar a un precio módico los juegos? Y comenzó a vender los juegos a 395 pesetas de las de antes. Esto supuso que Erbe fuese más conocida que nunca, que incrementase sus ventas de manera brutal y que, la oferta que iba a durar un mesecito, se prolongase más tiempo (no recuerdo cuanto). El precio era más ajustado y merecía la pena pagarlo por tener las instrucciones y el precio original.
El segundo de ellos se remonta a anteayer, tengo un amigo… muy amigo muy amigo… };) que anda buscando libros de rol en el burrito. Este amigo mío jugo mucho al rol cuando era más joven, en tiempos de instituto y recuerda con añoranza cuando no tenía un duro ni él ni sus padres para comprar los juegos que le gustaban. Era una época donde el fotocopiado de libros no estaba tan perseguido y recuerda cuando aprovechaba el poco dinero que tenía para fotocopiar algun manualillo y hacer correr su imaginación un buen rato junto a sus amigos.
Este amigo vuelve a jugar y le encantaría tener algunos juegos concretos originales, sin embargo el precio es abusivo y además algunos viejos clásicos están descatalogados. Ahora que tiene algo más de dinero, estaría encantado de comprarlos si el precio resultase justo. Es más, muchos de los roleros estarían encantados de tener todos sus manuales originales (por internet estan casi todos) pero quizás el precio no sea muy adecuado.
Mi pequeña moraleja: Señores, vendan las cosas a un precio justo, que la gente pague por lo que compra y no sus drogas de alto ejecutivo y sus vicios. Queremos disfrutar de lo que compramos, pagar por lo que vale la pena y tener la conciencia tranquila. Su postura: lamentable.




