22.04.03

Anecdotario de la Semana Santa (III). Martes y Miércoles Santos.

Publicado en General a las 1:10 por visperas

El martes amaneció lloviendo, así que no pudimos hacer gran cosa. Volvimos a levantarnos tarde, fuimos a comprar, hicimos la comida y después nos echamos la siesta. Nos costó bastante levantarnos, porque el día estaba muy tonto y daba pereza, pero al final decidimos ir al cine para no dar del todo por perdido el día. Cogimos los chubasqueros y a la calle. Menos mal que el cine no está lejos de casa, porque caía con muy mala uva. Vimos “Johnny English”, nos reimos un rato, y a casita que llueve, nunca mejor dicho. ;o) Esa noche nos quedamos viendo “policias”, así que de nuevo nos quedamos dormidos bastante tarde. Como a mí me gustan las vacaciones, dormirse tarde, levantarse tarde ;o)

El miércoles por la mañana de nuevo llovía, así que Benji se levantó a hacer un poco de su práctica y yo me quedé un ratito más en la cama. Después comimos más o menos como pudimos, porque el pescado congelado que había comprado se quedó en nada al freirlo y tuvimos que buscar alternativas para no quedarnos con hambre. Por la tarde escampó, y aunque hacía fresquillo nos apetecía salir a pasear, así que nos aventuramos otra vez hacia la playa de Levante, que siempre es más entretenida que la de Poniente. Estuvimos buscando una camiseta chiquitina para la ahijada de Benji, y al final encontramos una muy mona que pone lo típico de “Alguien que me quiere mucho me ha traído esto de Benidorm“, eso sí, talla 0. Una monería, vamos. Nos compramos un zumo de naranja en la peatonal, que estaban muy buenos, pero ese era mi día de crisis. Como ya he dicho antes, estoy a dieta, y aunque la llevo bastante bien, de vez en cuando me da una crisis de chocolate. Así que como fui dando la brasa todo el camino, a la mitad nos volvimos a casa a apañar un poco mi cena para que no fuese tan sosa como normalmente. Como habíamos cenado bastante y no había nada interesante en la tele y además no llovía, le propuse a Benji en plan coña “Ahora al rincón de Loix” y dijo que vale, así que cogimos y…¡al rincón!. Como ya era de noche, la playa de Levante estaba mucho más divertida, porque ya empezaba a haber marchita en los bares, tanto en los de jóvenes como en los de viejos, y ya empezaba a apelotonarse la gente a ver a las gogós y a los travestis. Es muy divertido porque se puede ver todo tipo de gente en ese paseo.

Volvimos a casa bastante tarde, porque el paseo nos lleva hora y media, hora y tres cuatros, pero aún así cogimos el portátil y nos dispusimos a ver “Tron”. Lástima, no aguantamos mucho después de la paliza de hacernos el camino al rincón de Loix vez y media, así que a eso de las 3 nos quedamos dormidos.

Publicar un comentario