26.11.02
El cuerpo de las ideas
He de confesar a los lectores que han llegado hasta aquí uno de mis (muchos) defectos. Es una cosa simple a la vez que asombrosa y considerablemente molesta, en especial para mi, pero que le toca las narices a los que me rodean. ¿ Les ha pasado alguna vez que solo ven las cosas claras o tienen las mejores ideas o acaba de redondear esa fabulosa idea solo cuando se la cuentan a alguien ?.
A mi me pasa esto y el caso es que es terriblemente molesto. Se me ocurren las mejores ideas comentandole a alguien el boceto de alguna de ellas, incluso a alguien que no tiene ni pajolera idea de que va el asunto. Imaginense, he llegado a explicarle el protocolo TCP/IP o diagramas Entidad-Relación a mi madre o a Visperas ( bueno, Visperas ya sabía TCP/IP :P ) solo por sacar esas ideas incompletas fuera, y siempre, siempre acabo concretandolas y hallando la solución.
Después hay situaciones más curiosas, por ejemplo: hace unos dias le comentaba a mi amigo Jacobo Tarrío, un problema con unas tablas de base de datos y unas decisiones de diseño, conclusión, el me dió la solución que yo había barrenado, pero que se encontraba totalmente liada en mi cabeza. Claro, el problema es que cuando pasa este tipo de situaciones y le dices al que te ha dado la solución: “¡Ah! ¡Lo que había pensado yo!“, se te quedan mirando con cara de: “Si, fijo…”
El caso es que he pensado que necesitaba formalizar en estos lares esta idea, quizá esto me ayude a darme cuenta de porque sucede esto. ¿ Como que es por… ? ¡Ah! ¡Lo que yo había pensado! ;)2




